El abrazo de Jesús
El abrazo de Jesús
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El abrazo de Jesús
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Lo compré para mi hija, que tiene problemas para relajarse antes de dormir. La verdad es que funciona.
Giada E. [estrellas] -
Este peluche de Jesús que respira me recuerda que nunca estoy sola. Cada noche lo abrazo y siento una paz que no sentía desde hace mucho tiempo. Es un regalo del Señor.
María [estrellas] -
Jamás pensé que un peluche pudiera darme tanta paz. Al respirar con él, recuerdo lo que decía mi catequista: «¡Jesús está contigo!». Es verdad.
Luca O. [estrellas]

Este suave peluche de Jesús irradia calma con cada respiración, lenta y reconfortantemente, como un abrazo que te invita a relajarte.
Una forma sencilla y profunda de conciliar el sueño sintiéndose seguro.
En la oscuridad, su respiración se ilumina con una luz suave, creando una atmósfera serena que ayuda a dejar atrás los miedos y los pensamientos.
Un peluche que no solo transmite ternura, sino que también es un símbolo de protección y tranquilidad tanto para adultos como para niños.
Preguntas frecuentes
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¿Qué incluye?
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- Peluche de Jesús
- Camiseta blanca con un diseño de corazón de espinas para el peluche
- Tela roja para el peluche
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Reseñas
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La oscuridad ya no me asusta. Este peluche es una dulce y tangible señal de la presencia de Jesús.
Laura B.
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La ansiedad nocturna solía ser un problema para mí. Ahora, antes de acostarme, apoyo la mano sobre el peluche y su respiración tranquila me calma. Es como una pequeña oración silenciosa.
Giulia S.
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Para mí, es un símbolo. Lo guardo en mi mesita de noche, y cuando lo abrazo, siento que me invita a confiar más en Dios. Me ayuda a no cargar con las preocupaciones del día.
Roberto
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La oscuridad me asusta menos. Mi mamá solía decir que Jesús siempre está con nosotros, pero ahora realmente lo siento. Me relaja mucho por la noche y duermo mejor.
Elena R.
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Cuando la acerco a mi pecho, pienso en el Sagrado Corazón de Jesús latiendo por nosotros. Se ha convertido en parte de mi oración vespertina.
Antonella G.
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Durante mis estudios, estaba muy estresada. Tenerlo cerca mientras respiro me ayuda a mantenerme centrada y a recordar lo que de verdad importa.
Francesca V.
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Lo uso mientras rezo el Rosario. La sensación de respirar me da una sensación de presencia, como si el Señor caminara a mi lado.
Jorge T.
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Antes le tenía miedo a la oscuridad, pero ahora me duermo enseguida. Tenerlo en brazos es como oír a Jesús decirme: «No tengas miedo».
Chiara D.
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Me ayuda muchísimo a relajarme después de un día ajetreado. Siento como si me hubiera quitado un peso de encima. Dios sabe cómo llegar al corazón, incluso de esta manera.
Valentina P.
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Me recuerda a cuando era niño y me decían que Jesús velaba por mí mientras dormía. Ahora lo redescubro como padre y amigo.
Pablo E.
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Se ha convertido en parte de mi ritual de oración. Respiro lentamente mientras la escucho y encomiendo todas mis preocupaciones al Señor.
Serena
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Él me ayuda a dormir sola. Antes le tenía miedo a la noche, pero ahora ya no. ¡Jesús me da valor!
Leonardo S.
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Para quienes viven con tensión y ansiedad, este peluche es un símbolo de ternura divina. Me ayuda a encontrar la calma.
Marta A.
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No es magia, es un recuerdo del corazón. La respiración del peluche me recuerda respirar y confiar en Jesús.
Andrea A.
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Mi hija duerme en sus brazos todas las noches. Dice que siente a Jesús cerca. No puedo explicar el consuelo que nos brinda.
Nicoletta
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Cuando lo abrazo, siento que me calma. Es un pequeño pero poderoso recordatorio para confiar en la Providencia.
Davide R.
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Me hace sentir amado. Es como si Jesús orara conmigo cuando tengo miedo.
Beatriz L.
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Después de días difíciles, lo abrazo y recuerdo que Jesús dijo: «Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados». Y así es exactamente como me siento: bienvenida.
Simone T.
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Me ayuda a bajar el ritmo. A escuchar. A respirar. A orar sin palabras.
Richard P.
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La noche ya no es un momento difícil. Con este peluche a mi lado, me siento protegido.
Sara M.
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Es como tener un hermano mayor que me dice: "No te preocupes, estoy aquí". Ya no me siento nervioso.
Federico C.
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Lo llevo puesto durante la Adoración en casa. Me ayuda a sentirme más serena y menos alterada.
Ángela N.
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Cuando estoy triste, lo abrazo y rezo. Al instante me siento mejor, como si me estuviera escuchando.
Ginevra E.
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Me ayuda a liberarme del estrés. Es un poderoso símbolo del amor del Señor.
Marco S.
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La dulzura de tu aliento es una caricia. Un pequeño consuelo cristiano en las noches difíciles.
Isabella M.
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Me da valor durante las largas noches. Siento que Jesús está conmigo y ya no tengo miedo.
Thomas Z.
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No es solo un objeto: es un recordatorio vivo de la presencia de Jesús en mi vida. Me ayuda a dormir en paz.
Patrizia K.